INtransición ecológica

La víspera del sorteo de navidad se oficializó la noticia. Aragón había conseguido 30 millones de euros para los planes de Sostenibilidad Turística en Aragón, 5 en concreto. 30 millones recibidos de los famosos fondos Next-Gen europeos, a través del Gobierno de España. Realmente esta información ya se sabía, pues se había filtrado semanas antes a través del vocero del régimen político aragonés (da igual el color), el Heraldo de Aragón.

Cinco planes concedidos de los 30 que se pidieron por diferentes órganos públicos aragoneses. Cinco planes de los que sólo se sabe que son los “ganadores”, pero no el cómo. ¿Tal vez se hizo un sorteo estilo la lotería de navidad? ¿Uno similar al de la Champions League de futbol?

Lo único claro es que las bases de esta convocatoria incluían unas puntuaciones en función de los objetivos que cumpliesen, en consonancia con los objetivos europeos/españoles que se buscaban con estos fondos. En esa dirección se expresó públicamente el Gobierno de Aragón al subrayar, ante las quejas del Ayuntamiento de Zaragoza por quedarse fuera de los mismos, que los requisitos y la decisión para conceder los planes de Turismo extraordinarios depende de Europa y de la Secretaría de Estado del Gobierno central.

Unas puntuaciones que no han sido publicadas por ningún medio (o yo no las he sabido ver), dotando a las decisiones de un oscurantismo y subjetividad que, de ser falso, era tan sencillo aclarar como haciéndolas públicas.

Tampoco ayuda a que la mujer del César parezca honesta noticias como esta en la que se imputa a Teruel Existe el éxito en la consecución de los planes logrados por Daroca y el Matarranya

O ésta, en que el consejero de Industria Arturo Aliaga se pone la medalla de los 3 planes de la nieve

Vamos, que cuando se trata de los planes aprobados, el éxito recae en los “conseguidores” políticos, mientras que los denegados se debe a que las decisiones venían dadas por España o Europa, y Aragón no tenía capacidad decisoria alguna. Suena a lo de casi toda la vida. Y más cuando se han filtrado informaciones tan relevantes como que los planes con mejores notas otorgadas por el Gobierno de España se han quedado fuera.

Los Planes «de la nieve»

Una vez eliminada de la ecuación la coartada de la meritocracia, de los 30 millones, a este que escribe le interesan principalmente esos 26,1 destinados a la nieve (no lo digo yo, lo dice el sr. Aliaga, recuerden: “sobre todo, pensando en los Juegos Olímpicos de inverno vamos a trabajar seriamente con la competitividad de nuestros dominios esquiables en los valles del Aragón y de Benasque” del enlace anterior)

Si bien personalmente estoy cansado del término “sostenibilidad” por llevar unos años apareciendo hasta en la sopa, aparejado casi siempre a proyectos, empresas e instituciones que NO son (ni van a ser nunca) sostenibles, y además opino que si queremos salvar nuestra civilización a base de sostenibilidad, ya llegamos tarde, y es hora de volcarnos en proyectos REGENERATIVOS, vamos a ver qué tienen de sostenibles estos proyectos “de la nieve”, más allá de servir para SOSTENER un desarrollo económico insostenible.

qué daño hacen al futuro estos diseños de puro marketing

Sendos planes comparten una lírica hermosa, repleta de palabras rimbombantes, menciones a la sostenibilidad, competitividad, empleo, naturaleza, ruralidad, despoblación, etc. Pero yendo al detalle de las propuestas, se pueden observar que uno es completamente diferente a los otros dos. Se trata del de Benasque.

Valle de Benasque

Obviando, repito, el cómo se ha concedido, tiene bastante sentido (dentro de la deriva actual del pensamiento sostenible en las esferas decisorias) que si tienes ya una estación de esquí que cuenta con unas infraestructuras muy caras, trates de sacarles partido la mayor parte del año, y un bikepark (que aunque metido en el plan de Montanuy todos sabemos que es de Cerler) es una solución bastante evidente (y que clamaba al cielo que no llevase ya años funcionando, dado el tirón ciclista del valle). Del mismo modo, una telecabina entre Benasque y Cerler es un proyecto con sentido, siempre y cuando no se use exclusivamente en época invernal, y dé servicio a los habitantes del valle durante todo el año.

Sin embargo choca que no se mencione el uso vecinal de la telecabina, y sin embargo se caiga en contradicciones tales como que para solucionar el problema de la masificación de turismo en ese lugar se aboge por atraer a más turismo: Señalan desde el área de Turismo del Gobierno de Aragón que esta zona montañosa del centro del Pirineo está «especialmente afectada por el turismo, fomentado casi en exclusiva por la presencia de pistas de esquí y atracciones de deportes de invierno», por lo que su entorno ganaría con la construcción de esta «singular» instalación. A modo de comparación, se subraya la existencia de equipamientos similares en otras zonas montañosas de Europa. Además, explican desde el departamento del ramo, se intenta «diversificar la oferta turística para contribuir a generar oportunidades de empleo y actividad y favorecer la cohesión territorial aumentando la competitividad del territorio».

No puede faltar la consabida argumentación de que como lo hacen así en Alpes es que está bien hecho (igual que con las uniones de estaciones). Nada de pensar en diferenciarse no, imitar, con el agravante que el Pirineo jamás podrá imitar la latitud y altitud de los Alpes.

Valle de Castanesa

Pero si algo clama al cielo son los otros dos planes, en los que se apuestan casi todas las fichas a la inexistencia del cambio climático, al pensamiento mágico de la energía inagotable y lo que es peor, a la continuidad de la degradación del medio ambiente.

Valle del Aragón

El valle del Aragón buscará “ofrecer un producto nuevo que busca proporcionar un mayor dominio esquiable sin fragmentación, uniendo las estaciones y facilitando además el acceso por una nueva entrada a las pistas por Canfranc a través de un aparcamiento anexo a la estación de Canfranc” 

Resumiendo, más pistas, más obras en el monte y más degradación (accesos, parkings, pistas de servicio, pilonas..). Si, todo muy bonito y bien vestido, me gustaría que nos explicara alguien qué van a hacer para que sean más sostenibles todas estas cosas…

Ayuntamiento de Montanuy

Donde todo se transforma en hilarante es en el plan del ayuntamiento de Montanuy. Si no fuese por lo grave que es, sería gracioso que en el plan presentado se abogue por una carretera entre Montanuy, Castanesa y Cerler para recibir turistas «amantes del ámbito natural y rural, propiciando experiencias y también nuevos itinerarios no motorizados, generando nuevos productos turísticos en toda época del año, apostando por una puesta en valor del entorno rural del valle, su potencialidad turística ligada al medio natural y sus productos locales”

Curioso relato cuando se ha argumentado desde el valle la necesidad de las pistas de esquí porque no se podía vivir de mermeladas y pájaros (literal). Que esa carretera “vertebra el territorio” (¿para cuándo una carretera entre Bielsa y Torla? LOL)

Y el colmo viene cuando, en aras de (recordemos) la sostenibilidad, te dicen que El proyecto ha salido adelante por acoplarse a los objetivos fundamentales de la Estrategia de Sostenibilidad Turística en Destinos, defienden desde el área de Industria. Esto es, por tratar de llevar a cabo un desarrollo equilibrado del potencial turístico en el conjunto del territorio, al tiempo que pretende consolidar «vínculos de solidaridad» en el interior de las comunidades, de manera que contribuya a la solución de problemáticas comunes de las dimensiones ambiental, socioeconómica y territorial de la sostenibilidad, promoviendo un reparto racional de las cargas sobre el territorio y consolidando una gestión territorial integral que ayude a frenar los procesos de despoblación en la comunidad aragonesa.”

Esto es, como en el Valle de Benasque ya tenemos mucha degradación y problemas de saturación, vamos a daros un poco de cada en aras de la solidaridad. Pero como se hace para aumentar el número de visitantes, lo que ocurrirá (hasta que el cambio climático lo remedie, para peor) es que la degradación, los procesos de pérdida de biodiversidad, la saturación y la separación entre vecinos y turismo crecerá sin descanso. El relato ayuda, pero no puede convertir a un burro en un caballo de carreras, así que las incoherencias son manifiestas y la defensa de las mismas a capa y espada por parte del Gobierno de Aragón resulta desoladora para los lugares o proyectos que quieren hacer las cosas bien.

El Futuro ya está aquí

Observatorio Pirenaico del Cambio Climático https://www.opcc-ctp.org/

Ampliar estaciones hoy en día, en zonas tan complicadas climáticamente como el Pirineo (por altitud media y latitud), con lo que ello comporta de destrucción del medio ambiente, de gasto de agua y dependencia energética (porque si de alguna forma podrán ser viables más allá de unas pocas décadas será gracias a la innovación artificial) sería un suicidio diferido para esos valles, si no fuese por la total carencia de un requisito (para mí indispensable) en este tipo de planes: la coherencia.

Si tú como territorio, pese a todos los estudios, advertencias y previsiones científicas sigues emperrado en apostar por el esquí alpino contra viento y marea, si te equivocas y la cagas no vengas pidiendo compensaciones, zonas catastróficas o nuevas inversiones para diversificarte o reestructurarte económicamente. Porque con tu miopía has conseguido no sólo dilapidar montañas de dinero que hubieran sido totalmente vitales para otras zonas de Aragón mucho más castigadas y con mejores ideas, sino ahondar el agujero del que tu valle tendrá que salir en el futuro, por el desastre medioambiental que habrás acelerado.

O que los políticos pudieran ser responsables penalmente de sus decisiones, no como ahora que se van de rositas pese a, no pocos, comenter auténticos atentados terroristas contra los ciudadanos a los que dicen representar y contra el territorio que dicen proteger y cuidar

Pero todos sabemos que esto nunca pasará. Que en un planeta cada vez más complicado para la vida humana, con recursos minerales finitos, recursos energéticos finitos, Tasas de retorno energéticas (TRE) en caída libre, mayores problemas para el acceso al agua limpia, aumentos geométricos de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, degradación ambiental continuada… proyectos como estos se siguen aplaudiendo hasta con las orejas por parte de un número mayoritario de personas. Y si se equivocan, ya saldrán en el futuro con el “quién lo hubiera imaginado”, “no se podía prever” o “la ciencia no es exacta”

Entran ganas de preguntarse qué más hay detrás de estas decisiones, si es solamente miopía, electoralismo e incompetencia, o hay algo más oscuro.

Adiós Sostenibilidad, hola Regeneración

Sostenibilidad vs regeneración

Y es que sostenibilidad regeneración turística debería pasar:

Por conservar y mejorar nuestros entornos naturales (tengan o no figuras de protección). Son, no lo olvidemos, la principal barrera ante pandemias (hola, Covid-19), sumideros de CO2 que luchan por nosotros contra el cambio climático, dadores de calidad de vida y, económicamente, una ventaja competitiva sin igual para el futuro. Porque en nada de tiempo, al ritmo de degradación que llevamos, el territorio que tenga más entornos naturales cuidados y equilibrados, será uno de los más ricos gracias a eso que se llama “coste de oportunidad”

Por dotar a territorios con una dependencia turística excesiva de una fuente (la nieve en este caso) de otras opciones directa o indirectamente relacionadas con el turismo (industria de transformación de materias primas, teletrabajo, servicios sociales, investigación, formación…) para así, realmente, potenciar la resiliencia del territorio (otro palabro que se ha puesto de moda, casi siempre mal empleado)

Por implicar al resto de actores sociales en el diseño de los productos y políticas turísticas, para que fuesen CON los habitantes y no en paralelo a ellos, con dotar de un sentimiento de pertenencia a esos habitantes y una interrelación entre turismo y día a día que actualmente está resquebrajada (cualquiera que viva en una zona turística lo sabe)

Por recuperar las actividades, la historia, la cultura y las tradiciones del territorio y entrelazarlas en los productos turísticos, dotándolos de una diferenciación muy poderosa en un mundo tan competitivo

Por pensar diferente, no en procesos concretos sino en sistemas interrelacionados, holísticamente, ya que pensar en imitacióny con limitación nos ha traído hasta aquí

 

No digo que no se pueda invertir en las estaciones de esquí y hacerlas más competitivas, si lo creen así los dirigentes, lo que digo es que es inmoral hacerlo con fondos de sostenibilidad turística, porque ni son ni serán sostenibles por más que se retuerza la lírica para hacerlo ver. Y en Aragón una gran parte de instituciones nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino ante su visión del Yo, mi, me, conmigo.

Jorge Ruiz de Eguilaz Solanilla

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