Tigray, el genocidio silencioso

A primeros de noviembre del pasado año, coincidiendo con las elecciones a la presidencia de los EEUU, cita que acaparaba el ruido mediático y opacaba todo lo demás, comenzó una guerra civil en la región etíope de Tigray. Han pasado 4 meses y el primer mundo apenas es conocedor de nada de lo que allí ha pasado. ¿Las razones? Un apagón de comunicaciones total (sin internet, sin teléfono) en Tigray por parte del gobierno federal etíope y la desidia de muchos medios informativos acerca de lo que ocurre en el tercer mundo.

Dada mi relación con Etiopia, con Tigray principalmente, llevo estos 4 meses recabando toda la información posible, a través principalmente de twitter, para hacerme una idea de lo que realmente está pasando. 4 meses dedicando 1-2 horas diarias a bucear entre fake news, cuentas interesadas de cada bando, líderes de opinión dogmatizantes, enlaces de medios de comunicación o de ONG´s, con el fin de resolver un puzle donde tan pronto faltan piezas como sobran.

El paso de las semanas trajo consigo la salida de rayos de información del inmenso nubarrón que estaba siendo el día a día tigriño. Es imposible poner puertas al campo y los testimonios empezaban a colarse, bien fuera a través de los refugiados que llegaban a miles a Sudan, bien a través de aquellos que salían de Tigray dirección Addis Ababa por cualquier medio posible. Vivencias, rumores, pero cero confirmaciones. Habladurías para un bando, certezas para el contrario.

mapa político de etiopia

mapa político de etiopia

Las únicas noticias oficiales llegaban del gobierno federal etíope y de su primer ministro, Abiy Ahmed, flamante premio nobel de la paz 2019. A día de hoy, queda confirmado al 99% que todas las noticias oficiales eran falsas, tergiversaciones o medias verdades. Por el contrario, atrocidades que sólo podían tomarse como fake news imposibles, han ido confirmándose como la dolorosísima realidad ahora que la ayuda humanitaria y unos pocos periodistas han podido entrar en Tigray y comienzan a rescatar los hechos de estos 4 meses.

La lucha de (des) información en las redes sociales (docenas de cuentas creadas en los últimos 6 meses, muchas con fotos y nombres de occidentales para buscar legitimidad), la radicalización de las posiciones de la diáspora etíope/tigriña, el desvergonzado uso de su poder de asesores, periodistas, opinadores y analistas interesados ha pintado un cuadro tan belicoso en las redes como sobre el terreno, cierto que con mucha menos sangre derramada, pero no sin culpa.

Sirva esta introducción para dejar claro que lo que a continuación expongo es MI verdad, la de nadie más. Es una verdad hilvanada a base de retales, artículos y testimonios (algunos de primera mano). Una verdad pintada con mis propias conclusiones. Es, aunque trate de ser lo más objetivo posible, una verdad subjetiva. No negaré que ahora mismo Tigray me preocupa más que Etiopia y mi fuero interno culpa al gobierno federal. Pero intento con todas mis fuerzas que el cuadro sea el más veraz y realista posible porque es lo necesario. Así que, si lees este artículo, recuerda que no estás leyendo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Estás leyendo MI verdad, la de Jorge Ruiz de Eguilaz Solanilla.

Un poco de historia para entender el presente

Abisinia y el DERG

Etiopia es un país inmenso de más de 110 millones de habitantes (oficialmente, la realidad es mayor) totalmente dividido en etnias (Amharas, Oromos, Tigriñas, tribus del sur…). Hasta mediados de los 70 Etiopia era un imperio, Abisinia, de raíces profundamente feudales. Un imperio, del que también formaba parte Eritrea, gobernado de manera absolutista. El último emperador fue Haile Selassie, nombre recurrente que adoptaban al recibir el cargo, si bien su verdadero nombre era Tafari Makonnen, un duque o Ras. El Ras Tafari (off-topic, si, de aquí viene la palabra rastafari). El imperio estaba gobernado mayoritariamente por la etnia Amhara.

En 1974, tras varios años de hambrunas que dejaron, oficialmente, unos 50.000 muertos (quizás muchas más), prendió la revolución marxista y Etiopía entró en la era del DERG, una junta militar comunista que pese a posteriormente (1987) aprobarse una constitución y renombrar Etiopia como República democrática, fue siempre de facto otra dictadura. Durante toda su singladura hubo conatos de guerra civil a lo largo y ancho del país, que se recrudecieron a finales de los 80 y acabaron con el derrocamiento en 1991. El DERG era, también, mayoritariamente Amhara.

mapa Etiopia 1990

Etiopia en 1990, en los últimos años del DERG

Etiopia post-DERG y escisión de Eritrea

Durante estos años, uno de los muchos grupos armados en aparecer fue el Frente Popular Eritreo, que aprovechó el caos para por fin proclamar una Eritrea independiente (primero de facto, luego tras referéndum en 1993). Si bien a priori la independencia tuvo el visto bueno de Etiopia, nunca se llegó a un acuerdo sobre la frontera eritreo/etíope. La cabeza visible del partido (y presidente desde entonces en Eritrea) fue Isaias Afewerki, personaje esencial de lo que está por venir. Conviene aclarar que desde entonces Eritrea es una dictadura militar. Una de las peores de todo el planeta y responsable de la inmensa cantidad de eritreos que huyen de su país en dirección a Sudan, Etiopía, Europa o el fondo del Mediterráneo ☹

El fin de la guerra civil tuvo un protagonista principal: el TPLF o Frente de Liberación Popular de Tigray, que fue el grupo armado/partido político que unió a la mayoría de fuerzas opositoras (eritreas incluidas) y derrocó al régimen del DERG. Su hombre fuerte era el tigriña Meles Zenawi y fue el siguiente en hacerse con el poder (1991).

Desde esa fecha, hasta 2012 (muerte de Zenawi), Tigray dirigió en la práctica Etiopia, pese a que se creó un partido político que agrupaba a las diferentes etnias etíopes (El Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etiope o FDRPE) y el país pasó a ser una república federal donde cada región étnica contaba con una gran independencia.

Estos años, los de Zenawi, son los polvos que han traído estos lodos. Si preguntas a un tigriña, te dirá que Etiopia ha pasado en esos 20 años de uno de los países más pobres del mundo a ser una de las puntas de lanza del desarrollo africano (desaparecieron las hambrunas, se multiplicaron infraestructuras, universidades, etc…) y es cierto. Si hablas con un Amhara te dirá que los tigriñas fueron un gobierno muy represor, que se enriquecieron a costa del resto del país y que se anexionaron territorios históricamente amharas, Y la mayoría de eso también parece ser cierto, por lo que he leído/oído.

Reclamaciones de la frontera etiope-eritrea

Reclamaciones equistadas de la frontera etiope-eritrea y que llevaro a una larga guerra

No sólo eso, durante estos años la carencia de una frontera clara con Eritrea trajo multitud de problemas, que derivaron en una cruenta guerra entre ambos países (1998-2000), que terminó con la rendición de Eritrea y un acuerdo de Paz que fue todo menos un acuerdo. El problema de la frontera sigue tan latente ahora como entonces, y es una de las causas principales de lo que está pasando, como veréis a continuación. Recordemos, Zenawi y Eritrea fueron aliados antes de esto.

A la muerte de Zenawi

Tras su fallecimiento en 2012, el Frente Democrático eligió a Hailemariam Desalegne como nuevo primer ministro. Hailemariam pertenece a las tribus del sur etíopes, y su designación se lee de dos maneras: Según los tigriñas, ellos dejaron el poder para dedicarse más a Tigray. Según sus rivales políticos (Oromos y Amharas principalmente), era un títere en manos tigriñas.

Hailemariam fue depuesto por su propio partido como respuesta a las continuas protestas de distintas etnias y tras mucho debate interno finalmente eligieron al actual primer ministro, Abiy Ahmed. Abiy, etnia Oromo, llevaba ya años dentro del entramado del partido gobernante (recordemos, el FDRPE) tanto como militar de alto rango como político, y uno de sus primeros pasos fue negociar con Eritrea una paz y apertura de fronteras. Éste paso, al igual que la excarcelación de líderes políticos opositores, amnistías a políticos, la liberalización de la prensa y el anuncio de la convocatoria de las primeras elecciones verdaderamente libres en Etiopia le permitió recibir en 2019 el Premio Nobel de la Paz.  Las elecciones libres estaban previstas para verano del 2020 pero fueron pospuestas sine die por el Covid. No sólo eso, se prohibió todo tipo de elecciones, las regionales incluidas.

Abiy Ahmed recibiendo el premio nobel de la paz

Abiy Ahmed recibiendo el premio nobel de la paz

Basta leer este artículo para saber lo que se decía internacionalmente de Abiy Ahmed en el momento de recibir el nóbel de la paz.

Por último, conviene aclarar un aspecto importante del sistema federal etíope: Cada región es bastante autónoma, tiene ejército propio, puede convocar elecciones regionales, tiene su/sus propias lenguas e incluso puede celebrar referéndums (de hecho, pasó hace poco más de un año en una región del sur del país)

El porqué ahora

Empezaré tratando responder a la pregunta más habitual. La pregunta que yo hacía constantemente a mis mayores cuando era un niño pequeño.

Guerra fría TPLF – Abiy

Como creo que ha debido quedar claro, hay muchas luchas de poder de ámbito directamente étnico. Los Amharas tienen mucho resquemor contra Tigray tras 20 años de poder tigriña. Pasa también con los Oromo, aunque no tan acusado. Por su parte, entre Amharas y Oromos hay muchísimo resentimiento porque cuando los primeros gobernaron, trataban a los segundos como ciudadanos inferiores, usándolos de sirvientes e incluso esclavos.

Bueno, pues con la llegada al gobierno de Abiy, otra de las cosas que hizo fue disolver su partido (El Frente Democrático o FDRPE) para crear uno nuevo, el Prosperity Party (PP). Se invitó a unirse a él a los mismos integrantes del anterior, y todos accedieron salvo Tigray (El TPLF), enfadados porque lo único que había era un cambio de siglas y consideraban que sólo se hacía para deslegitimar al anterior partido.

Logos de los partidos gobernantes, EPRDF y su sucesor, el Prosperity Party

Logos de los partidos gobernantes, EPRDF y su sucesor, el Prosperity Party

De nuevo el TPLF fue el partido regional más crítico con la noticia del retraso de las elecciones nacionales, sobre todo porque no se ponía fecha (sigue sin ponerse). Esto ocurrió durante el verano y el TPLF anunció que iban a llevar a cabo sus propias elecciones regionales (a lo que por constitución tienen derecho, pero había sido prohibido por el gobierno federal debido al Covid). Dicho gobierno federal etíope tachó las elecciones de ilegales y prohibió su realización, pero las elecciones se llevaron a cabo a final de septiembre y el TPLF volvió a ganar por inmensa mayoría.

Apenas hubo prensa cubriéndolas porque el gobierno federal lo prohibió expresamente. Como represalia, el gobierno federal congeló el envío a Tigray de ciertos fondos económicos a los que tiene derecho cada territorio, acto que el TPFL condenó como “inconstitucional”

Realmente estas elecciones solo fueron un pretexto para que el TPLF mostrase su poder (las iban a volver a ganar si o si fuese cuando fuese) y demostrase que se podían hacer elecciones en Etiopia sin problemas, como medida para deslegitimar la decisión de Abiy de posponer las elecciones. Esta guerra fría que había salido a la luz con la creación del Prosperity Party fue creciendo en forma de declaraciones de ambas partes, pero nadie dentro del país pensaba ni por asomo que desembocaría en guerra civil, al menos con semejante celeridad.

mujeres tigriñas haciendo cola para votar

mujeres tigriñas haciendo cola para votar en las elecciones regionales de septiembre de 2020

Abiy y lo que no es TPLF

Aparte de todo esto, Abiy era ya públicamente aliado de Isaias Afewerki, el mandatario eritreo (y que tras la guerra con Etiopia se la tenía jurada a sus antiguos aliados del TPLF), como se veía en la cantidad de encuentros que tenían en ambos países.

Por otro lado, Abiy, un Oromo, recibió muchas críticas de su etnia por según ellos favorecer a los Amharas en sus decisiones políticas. Uno de sus mayores críticos era (y es) Jawar Mohammed. Jawar fue durante el gobierno de Zenawi un líder estudiantil en las protestas al gobierno, y llevaba muchos años en EEUU (primero estudiando, luego exiliado porque si volvía a Etiopia sería arrestado por terrorismo). Con la llegada de Abiy al poder y la mencionada amnistía, pudo volver al país en 2018. Sin embargo, el gobierno de Abiy lo encarceló en verano de 2020 por cargos de terrorismo (es cuanto menos irónico) al igual que ha hecho con otros líderes de partidos rivales. Jawar lleva casi 2 meses de huelga de hambre en la cárcel, aunque las últimas noticias son que iba a darla por terminada. Estos encarcelamientos han provocado muchos altercados por el país, especialmente en las regiones de Oromia y en el sur.v

Hachalu Hundessa con un tocado tradicional Oromo

Hachalu Hundessa con un tocado tradicional Oromo

El detonante de la detención de Jawar fue el asesinato del famoso cantante nacionalista Oromo Hachalu Hundessa. Le dispararon en un barrio de Addis Ababa y a día de hoy sigue sin resolverse el crimen, aunque fuentes del gobierno acusaron abiertamente tanto a Egipto como a los tigriñas. Éstos lo niegan categóricamente y Jawar culpaba al gobierno. Las protestas tras su muerte devinieron en cerca de 200 muertos por todo el país, incluso en el funeral. Durante las protestas, el gobierno cortó internet durante varios días, algo que pronto veremos recurrente.

Y así, en medio de bravuconerías en los medios de comunicación (entre ellos la de pedir la declaración del TPFL como grupo terrorista), problemas por todo el país y una escalada de guerra fría, llegó noviembre:

Inicio y desarrollo de la “Operación de Paz”

El gobierno federal comenzó la ofensiva el 4 de noviembre, declarando que era la respuesta al supuesto ataque del ejército tigriño a una base militar del Ejército Federal en territorio de Tigray (la comandancia del norte). Está todavía en el aire la confirmación de este hecho, aunque parece bastante cierto. Un portavoz del TPLF comentó que se trató de una deserción, pero otro dijo que fue un ataque preventivo, porque el ejército federal estaba replegando tropas de otros lugares de Etiopia para concentrarlas en la frontera de Tigray. Esto último si parece bastante plausible, por dos razones:

  • La rapidez con la que comenzaron los combates de varias zonas de Tigray, cuando todo aquel que conozca la región sabe que las carreteras son malas y lentas y el movilizar tantas tropas por ellas con gran celeridad es complicado
  • Las informaciones de masacres étnicas en zonas del suroeste de Etiopia durante el mes de octubre, que habrían sucedido al retirar el ejército las tropas de seguridad destinadas en esos lugares conflictivos

Ese mismo día el gobierno federal cortó todas las comunicaciones en Tigray: cortó el teléfono, internet, cerró los accesos a la región, prohibió el acceso de medios de comunicación y ayuda humanitaria, cortó el suministro de combustible, cerró los bancos, cortó el acceso de cualquier mercancía (alimentos, medicinas, TODO). Hasta mediados de enero no hubo teléfono ni internet (aunque sigue restringido a ciertas zonas solamente)

Pasó a considerarse al TPFL como el “criminal cliqué”

militares etiopes durante el conflicto

A los pocos días empezaron a llegar cientos (y luego miles) de refugiados tigriñas a Sudan,

En pocas semanas el ejército federal, siempre según medios etíopes oficiales, tomó control de la región, siendo la capital, Mekelle, el último lugar en ser capturado. El propio Abiy declaró la operación como concluida exitosamente a finales de noviembre. También indicó que no había habido víctimas civiles ni se habían producido daños materiales de importancia.

Poco después garantizó acceso a la ayuda humanitaria, la rápida restauración de comunicaciones y normalización de las demás actividades, entrada de suministros y la creación de un gobierno regional independiente y legítimo.

Aún a día de hoy el gobierno federal etiope mantiene su postura inicial, que la «law enforcement operation» ha sido un éxito para la seguridad de tigriñas y etiopes

La durísima realidad

Ahora sabemos que, desde el primer día del conflicto, tanto el ejército regional de Amhara como el ejército de Eritrea están dentro de Tigray ayudando al ejército federal etiope. Es altamente probable que también haya milicias amharas y tigriñas tomándose la justicia por su mano. Y parece bastante seguro que los ejércitos eritreos han contado con apoyo de drones militares de Emiratos.

El gobierno federal etíope (y el eritreo) todavía niegan que el ejército eritreo esté en Tigray, pero las pruebas son abrumadoras. Tanto la ONU, como EEUU, la UE y demás han urgido oficialmente al gobierno federal etíope y al eritreo a la salida de las tropas de Tigray

Como he comentado al inicio, Tigray ha tenido un peso preponderante en Etiopia durante 2 décadas. Eso permitió que el ejército regional de Tigray sea con mucho el más grande y mejor armado del país, al nivel del propio ejército federal etíope. Se calcula que tiene 250.000 unidades. Esto hace que la lucha entre ellos y la suma de etíopes, amharas y eritreos sea una guerra a muy gran escala

Ahora sabemos que las fuerzas etíopes y eritreas han estado bombardeando pueblos y ciudades, causando innumerables destrozos materiales, echando abajo fábricas, infraestructuras, etc. Haciendo huir a los civiles de sus casas, robándoles todo y violando sistemáticamente a mujeres y niñas como parte de su estrategia de guerra

Más de medio millón de personas han perdido sus casas

A los más de 10.000 tigriñas que huyeron a Sudan en la primera fase del conflicto se han unido infinidad (se calculan 60.000 en Sudan y más de 200.000 desplazados en total), ya sean refugiados que han seguido cruzando la frontera (pese a que el ejército etíope y las milcias Amharas han estado cerrando el paso en la frontera, algo que constituye crímenes de guerra), decenas de miles de civiles que han huido de las ciudades al campo y las montañas o al territorio Afar.

convento-escuela en Wukro. foto de octubre 2020. Todas las monjas han sido violadas

convento-escuela en Wukro. foto de octubre 2020. Todas las monjas han sido violadas durante el conflicto

Los pocos periodistas que durante estos meses han podido informar o se han atrevido a intentarlo, han corrido suertes dispares: A corresponsales de medios internacionales que no informaban conforme a la línea oficial se los ha expulsado del país, a otros se los ha encarcelado acusados de complot contra el gobierno, de terroristas. La mayoría ha sido ya excarcelada, una vez que el acceso de otros medios es ya imparable y no se pueden ocultar por más tiempo las atrocidades

De los 106 hospitales/centros de salud existentes en Tigray, el 70% han sido saqueados y sólo 14 están en normal funcionamiento

Hay notificadas miles de violaciones. Solamente en Mekelle hace un mes eran más de 200 entre menores de 18 años, y conviene aclarar que sólo se da parte de una de cada 20. Lo que es peor, los testimonios de las víctimas a las ONG y a los sanitarios hablan de una violación sistemática como parte de la estrategia de guerra, para «purificar» la sangre de las tigriñas

Las dos fábricas principales de Wukro, que daban trabajo a cientos de personas, han sido destruidas y saqueadas.

La fábrica textil de Adwa, que generaba más de 2.000 empleos, ha sido saqueada y quemada

Las universidades de Mekelle, Adigrat, han sido saqueadas, igual que la mayoría de edificios administrativos, una gran cantidad de viviendas y la mayoría de tiendas y negocios

Una gran cantidad de campos de cultivo han sido quemados, lo que, unido al bloqueo de entrada de alimentos a Tigray durante muchos meses, pone a decenas de miles de personas en riesgo extremo de hambruna (que serán cientos de miles si no llega la ayuda humanitaria a toda la región)

Tigray es sede de 4 enormes campos de refugiados eritreos, que albergan a unas 100.000 personas que habían huido del régimen de Afewerki. Durante meses esos campos han estado sin acceso a nuevos víveres o medicinas, han caído bajo control del ejército eritreo y existen muchos testimonios de los que han huido de dichos campos que el ejército está matando, violando y abduciendo refugiados a su antojo

Campo de refugiados eritreos de Mai Ani, foto tomada en marzo de 2019

Campo de refugiados eritreos de Mai Ani, al sur de Tigray, foto tomada en marzo de 2019

Gran parte de las carreteras están rotas o bloqueadas, lo que dificulta aún más la llegada de ayuda a toda la región

Los bombardeos han sido indiscriminados, tanto el ciudades y pueblos como lugares de culto, patrimonio cultural, etc.

El ejército eritreo ha saqueado y destruido una cantidad considerable del patrimonio cultural de la región.

Hay noticias del expolio y destrucción del monasterio de Debre Damo, uno de los más antiguos del país

Uno de los edificos del complejo monástico de Debre Damo, en octubre de 2020

Uno de los edificos del complejo monástico de Debre Damo, en octubre de 2020

La mezquita Al-Nejashi de Negash, junto a Wukro, la más antigua de toda África, ha sido expoliada y seriamente dañada por bomardeos

Mezquita Al Nejashi, junto a Wukro

Mezquita Al Nejashi, junto a Wukro, tras el expolio y bombardeo

Sabemos que tanto eritreos como amharas han estado llevando a cabo masacres de civiles de manera sistemática, especialmente en los asentamientos del entorno de las batallas que han perdido contra el ejército tigriña.

Amnistía Internacional informó que en Axum (la capital religiosa de Etiopia) el ejército eritreo masacró a varias centenas de civiles a finales de noviembre (esta información se iba oyendo en redes desde principios de diciembre, pero daba toda la impresión de ser propaganda. Desgraciadamente está confirmada)

CNN hizo lo propio con otra masacre de cientos de civiles, en el santuario de Maryam Dengelat, cerca de Adigrat

Por amigos y conocidos sabemos de primera mano que en Wukro han muerto entre 200 y 300 civiles

Al poco de comenzar el conflicto se extendió el rumor de una matanza de cientos de civiles de etnia amhara por parte de milicias tigriñas en Mai Kadra. Esta matanza fue parcialmente verificada por amnistía internacional, pero a día de hoy hay muchas dudas que realmente fuese tal como se ha contado debido al escaso acceso que tuvo la ONG a los testigos (siempre estuvo tutorizada por representantes del gobierno federal etíope) Lo más probable es que en Mai Kadra hubiese primero una matanza de civiles tigriñas y luego, como represalia, otra de civiles amharas, pero interesadamente el gobierno federal etíope solamente informó de la segunda.

Se teme que haya muchas más masacres similares a las de Mai Kadra, Akum, Wukro, Mayweini o Maryam Dengelat, que esto es solamente la punta del iceberg, porque la inmensa mayoría de la población vive en zonas rurales y no es posible contactar con ellos o aventurarse por las montañas debido a la inestabilidad en que todavía sigue inmersa Tigray. Los medios que cubren de manera más directa el conflicto hablan de 50.000 civiles muertos que podrían ser el doble o más

Mercado de Wukro, octubre 2020

Los jueves era día de mercado de Wukro, foto de octubre 2020. El inmenso progreso en las 2 últimas décadas se habrá perdido por completo. De una tierra multicolor, pacífica y accesible a un infierno

Es muy posible que la cuenta de civiles muertos por violencia se cuente en decenas de miles. Pero es mucho peor lo que está por venir: la hambruna.

Con los campos quemados, con los alimentos y ganado robado, con el acceso de alimentos bloqueado completamente durante meses, el riesgo de que una hambruna se lleve miles de vidas es casi una certeza, pues pese a que ya se permite la entrada de ayuda humanitaria a Tigray, esta llega despacio y solamente alcanza al 10%-20% del territorio.

Peor aún, si en los pueblos y ciudades no hay alimento, en las zonas rurales menos, y son estos lugares, todavía inaccesibles (por prohibición de las autoridades etíopes o por inseguridad al continuar las luchas) los que generan la mayor preocupación e incertidumbre. Médicos sin Fronteras o UNICEF ya han documentado la llegada a ciudades como Shire de civiles que estaban en las montañas, totalmente famélicos, que han estado alimentándose de hojas y raíces. Ello reafirma los temores de ONG´s y de la OMS de que cientos de miles de personas se enfrenten a una hambruna en las próximas semanas y meses.

Otros organismos van más allá y cifran entre 2 y 4 millones las personas tienen grandes problemas para encontrar alimentos o sufren ya su carencia.

Genocidio, limpieza étnica: las palabras que hielan la sangre ya deben ser pronunciadas

No lo digo yo, lo dice Anthony Blinken, el secretario de estado de EEUU, que ya habla públicamente de limpieza étnica en Tigray

Cortando las comunicaciones, toda la entrada de alimentos, combustible o medicinas, prohibiendo la entrada a periodistas, robando y destrozando los hospitales y centros de salud, bloqueando las vías de comunicación terrestre, involucrando además de al ejército federal etíope a los de la región de Amhara y de Eritrea (con el pasado que tienen con Tigray), cualquiera que sume 2 + 2 y piense un poco mal (y ese soy yo) puede ver un plan para la destrucción de Tigray y la mayoría de sus habitantes.

Como he señalado líneas arriba, los testimonios de las mujeres violadas son consistentes con una estrategia premeditada para humillar y destrozar mentalmente a las tigriñas, no como actos esporádicos o víctimas colaterales.

Por si fuera poco, el temor de las organizaciones supranacionales es que quien ostente el poder de facto en grandes zonas de Tigray sea Eritrea, que su ejército ya no responda a los acuerdos que tenía con Etiopia, cualesquiera que fuesen. Y que el negacionismo de Etiopia, todavía ahora, a las acusaciones y evidencias no sea sino una huida hacia adelante en una guerra cuyo control han perdido completamente. Que no den acceso de ayuda humanitaria, prensa u observadores internacionales a más zonas de Tigray porque no pueden, no porque no quieran

Además, en el resto de Etiopia, el ejército y la policía ha estado confiscando negocios de tigriñas. Sus caseros los han echado de sus viviendas alquiladas y si te oyen hablar en tigriña es fácil que te agredan (todo esto lo sabemos de primera mano)

Pero, además, el ejército federal etíope ha cribado a los soldados tigriñas que estaban desplazados en misiones de ayuda con la ONU (Somalia mayormente). Ethiopian Airlines ha despedido a muchos, sin todos, de sus trabajadores tigriños, impide volar a los de esta etnia y hasta en embajadas y consulados se los ha vetado y despedido.

Tigray es ahora mismo una caja de pandora abriéndose, y en los próximos meses sabremos con bastante certeza qué contiene. Cuanto más tarde el resto del mundo en poner fin a esta locura, más y más horrores saldrán de ella.

Mis energía llegan hasta aquí, aunque hay much más en lo que profundizar. Por si queréis saber más:

http://bostonreview.net/global-justice/alex-de-waal-we-can-no-longer-deny-atrocities-ethiopia

https://es.wikipedia.org/wiki/Intervenci%C3%B3n_militar_en_Tigray#cite_note-107

 

3 Comentarios

  • Joan Tomas dice:

    Gracias por este texto que explica la situación tan confusa que vive Tigray. Estuve en Wukro con Abba Melaku y deje a muchos amigos. Desolado…

    • Jorge dice:

      Muchas gracias por tu comentario Joan.
      Por suerte para Abba Melaku, el estallido de la guerra le pilló en España y no ha podido volver, aunque el preferiría estar allí. Todo lo que vamos sabiendo, sea a través de ong´s o de amigos que están en Etiopia es desolador… se acaban las palabras. Un saludo

    • Koro dice:

      No tengo palabras para agradecerte el artículo y tú interés por Tigray. Tantos meses sin saber nada de Tantos amigos en Wukro. Stop al GENOCIDIO del Tigray.

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