Coronavirus, Aragón y Turismo Extensivo

Cuando hacer las cosas bien penaliza, cuando la ética está reñida con la eficacia, cuando las enfermedades están al servicio de la economía y no al revés, queda claro que es el sistema quien está enfermo.  Y no tiene solución.

Esto es tan cierto como que a casi nadie debería sorprenderle, porque el sistema lleva dando síntomas similares desde hace décadas. Solo que no nos afectaban tanto y nos permitía mirar hacia otro lado cuando los perjudicados eran otros.

No sé si este comportamiento es inherente al ser humano, o es fruto precisamente de este sistema. Quiero creer que es lo segundo, porque si no… más nos valdría extinguirnos, y rapidito.

Entonces, si el sistema es malo y nos hace peores… ¿qué hacemos todavía dentro de él? Es la pregunta del millón… de dólares, claro.

 

Baste esta introducción para reseñar mi postura, independientemente de cuánto me pueda afectar personal y económicamente esta situación que vivimos, tanto la general (toda la pandemia) como la regional (la demonización de Aragón). Ahora iremos con lo segundo, pero respecto a lo primero por terminar, diré que tenemos poca fuerza morar para quejarnos ahora si no lo hemos hecho cuando el sistema ha perjudicado a otros.


Aragón como foco de positivos Covid

Por las informaciones que nos llegan (que como siempre hay que coger con pinzas) parece que en Aragón se están ofreciendo unas cifras lo más exactas posibles con la realidad de casos detectados. Son cifras, todos lo sabemos, altísimas. Cifras que provendrán seguro de ciertos focos muy virulentos y específicos, pero que también provienen de un rastreo de casos mucho más exhaustivo que la media (de nuevo, cogiendo la información con pinzas).

Si esto es así, significaría que no sólo Aragón es la comunidad española más honesta con la pandemia, sino una de las más seguras para vivir o visitar porque es donde menos contagiados quedan sin identificar. Dicho de otro modo, fuera de los focos principales (5 comarcas de las 33 que conforman Aragón) si se han detectado muy pocos casos, es porque todo apunta a que en efecto HAY pocos casos, conocidos o no.

Por supuesto, esto es indemostrable, y no se sabrá la realidad de la exactitud del rastreo en unas u otras comunidades hasta que pasen meses o incluso años. Tal vez otras comunidades estén en pleno Cuento de la Lechera o tal vez Aragón esté en su propio Pedro y el Lobo. Yo, sinceramente (y subjetivamente), me fío bastante de lo oído y leído de boca de Sira Repollés, Consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, que ha pasado de médica a política y no al revés como ocurre demasiadas veces.

 

Esta enorme cantidad de positivos comparativamente a la inmensa mayoría del estado español ha supuesto una fuente de noticias y de morbo constante, tanto en redes como en medios de información. Una fuente de tergiversación y demonización de Aragón, como lugar a evitar o Zona Zero del Covid en España. Si, en Aragón hay una Zona Zero pero no es ésta, sino la Zona Zero ciclista, uno de los mejores lugares del mundo para la práctica de este deporte. Y está aquí, en Sobrarbe (termino aquí con esta frase publicitaria jejeje)

Lo que me apena de esta caza de brujas mediática es que muchos de los que se quejan de este trato, directamente se la sudaría (siento el palabro, pero es el que mejor lo define) si quien fuese demonizada fuera cualquier otra comunidad. El mundo está lleno de injusticias y estamos tan saturados de ellas que quiero creer que si las ignoramos es por nuestra propia salud mental y no por sadismo o falta de empatía.

No creo en ninguna mano negra, en que nadie tenga especial interés en hundir la temporada turística en Aragón (como se ha oído en ocasiones de boca de representantes y representados) sino que esta vez nos ha tocado a nosotros ser la escusa con la que vender periódicos, minutos de TV o clicks de internet. Otro síntoma mas del sistema enfermo que tenemos en el que la información ha mutado a espectáculo, en el que la investigación periodística es tan escasa como infravalorada por los propios medios, y la inmediatez y sobrecarga informativa nos ha aleccionado a los ciudadanos a no pensar por nosotros mismo sino a tragar lo que nos llega ya pre digerido.


Ganadería Intensiva y Extensiva

Otra de las hipótesis que se están haciendo con el Covid es que el turismo favorece la diseminación del mismo, y que es uno de los problemas que está teniendo España actualmente en su re escalada de positivos. En una conversación sobre este tema hice notar que el ejemplo de Aragón es justamente el contrario. Son las comarcas turísticas (Pirineo Aragonés principalmente y parte de Teruel) las que menos casos suman, con mucha diferencia. Me respondieron con el argumento de que la mayoría del turismo no es como aquí en el Pirineo.

Y esto, que es cierto en parte, me hizo pensar en una analogía con el sector ganadero. No, no comparo turistas con ovejas o vacas, ¡dios me libre! Lo que quiero comparar son las maneras de gestionar ambas actividades: Intensiva o Extensiva.

Siempre he sido muy crítico con la ganadería intensiva, y con los que critican la ganadería porque solamente la ven como una producción industrial de carne. Con lo primero porque dan una imagen tergiversada y falaz de lo que ha sido siempre y todavía es en muchos lugares la ganadería al tiempo que la estrangulan sin miramientos. Y con lo segundo porque meten a todos los ganaderos en el mismo saco y se quedan tan anchos.

Llevo años con el mantra de que la ganadería intensiva o industrial es el mayor enemigo de la ganadería extensiva. Mucho más que el oso o el lobo, que el veganismo, que la PAC… La ganadería intensiva o industrial, la que tiene más poder y por tanto más altavoces, se ha enarbolado a sí misma como “La Ganadería”, y hace que los ataques a ella lo sean a todo el colectivo. El corporativismo les funciona de maravilla porque los ganaderos de extensivo defienden “La Ganadería” e indirectamente defienden a la intensiva, que es la que fija precios, especula y da mala imagen al resto. Vamos, que tienen el lobo en el corral.

Opino (desde fuera del sector ganadero pero con un cierto conocimiento del mismo) que, con una ganadería intensiva o industrial menos sobredimensionada, las explotaciones de extensivo serían mucho más rentables. Y es que no sólo son explotaciones que producen una carne más saludable y de calidad, no sólo mantienen un bienestar animal infinitamente mayor, sino que fijan población en los pueblos, mantienen la naturaleza “bien” humanizada (pastos, bosques limpios, caminos en uso, menor riesgo de incendios…) y son CLAVE en la supervivencia del mundo rural.


Turismo Extensivo

Hasta la conversación de ayer no me había parado a pensar que en mi sector, el turismo, también tenemos el mismo problema. Quizás no tan agravado, pero existente sin duda. Lo de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio 😀

Estos tiempos de pandemia nos están mostrando como hay una gran cantidad de gente en contra del turismo. Curioso, cuando todos somos turistas varias semanas al año. Pienso que el turismo que realmente pone en contra a la gente es el masificado, el (siguiendo con la analogía) intensivo. El turismo de playa, fiesta y desfase que hay sobre todo en la costa (ojo, hay zonas de costa que para nada son así, y lugares de interior que son de fiesta y desfase) y que está relacionado con un descenso de la calidad de vida del habitante habitual de esos lugares, con los ruidos, suciedad, mal comportamiento, drogas, peleas… y con la economía del ladrillo.

Es un turismo que efectivamente es un potencial caldo de cultivo para la expansión del Covid, porque favorece los apelotonamientos de gente, la falta de higene, el contacto social, etc.

En cambio, existe otro turismo en muchas zonas de España que no tiene nada o casi nada que ver con éste. Un turismo menos masificado, donde la gente no se concentra, sino que se expande: en el monte, en las zonas rurales, en bosques, montañas… un turismo extensivo donde la distancia social se cumple casi siempre sin darte ni cuenta, donde la fiesta y el desfase brillan por su ausencia y otros inconvenientes como el ruido, la suciedad y malos comportamientos son mucho menores. Donde muchas de las actividades para turistas están igualmente para disfrute de los vecinos.

Este es el modelo turístico de Sobrarbe. Turismo extensivo.

  • Es cierto que con reductos más intensivos como el valle de Ordesa, Ainsa, Añisclo o ciertas zonas de baño natural, pero perfectamente evitables y al ser al aire libre los riesgos disminuyen
  • Es cierto que tenemos una dependencia excesiva del turismo como medio económico, pero soy positivo en que podremos subsanarla
  • Es cierto que tenemos que seguir evolucionando como destino y como empresas turísticas, pero hay mucha unanimidad en lo que queremos para el futuro de nuestra tierra

Sobrarbe, como dice un buen amigo, es un territorio vacío, pero solamente de personas. 3,2 habitantes por km2. 7.000 personas en una extensión del tamaño de Bizkaia pero con miles (si, miles en plural) de kms de senderos balizados y trackeados. Con el 100% del territorio dentro de alguna figura de protección ambiental: Patrimonio Mundial, Parque Nacional, Natural, Reserva de la Biosfera, Geoparque de la Unesco, BIC, ZEPA…

Para poner en perspectiva los casos de Covid:

  • 1 caso positivo en Sobrarbe equivale a 14 casos por cada 100.000hab
  • 1 caso, a su vez, equivale a 1 caso cada 2200km2
  • 10 casos positivos equivalen a 143 casos por cada 100.000hab
  • 10 casos, a su vez, equivalen a 1 caso cada 220km2

Como se ve, los datos son tan subjetivos como interpretables.

 

Y hablo de Sobrarbe porque es donde vivo y lo que más conozco, pero realmente el turismo extensivo es extrapolable a todo el Pirineo Aragonés (salvo estaciones de esquí) y gran parte de España (en espacio territorial y número de empresas, no en cantidad de turistas) y al igual que con la ganadería, el EXTENSIVO debería ser el camino a seguir por España a la hora de la tan necesaria transición económica hacia una mayor sostenibilidad medioambiental y social.

Por ello, no dejemos tampoco, los que nos dedicamos al turismo extensivo, que sea el turismo intensivo el que hable por nosotros, porque no nos representa.

 

Jorge Ruiz de Eguilaz Solanilla

Rivera Turismo

2 Comentarios

  • Otilia Fandos Vilaró dice:

    Cierto Sobrarbe no es un turismo de masas y creo que no hace falta para ser limpio e eficiente,
    lo he comprobado personalmente y en tiempo de Covid-19 vengo de donde nos lo criminalizan todo
    que es todo Catalunya Central, un buen y acertado articulo, que el mal de este tiempo la información
    interesada y sin escrupulos con lobys muy oscuros entorpece el buen hacer de la gente honrada

  • MAnuel Cajal Gracia dice:

    Totalmente de acuerdo con lo que escribes.
    Excelente artículo.

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